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Ash Wednesday (ABC)

Miércoles de ceniza                                                           

TIEMPO FAVORABLE

Empezamos un tiempo litúrgico especialmente favorable para nuestro crecimiento espiritual: La Cuaresma. Pero ¿No la habremos asociado, quizá, con la idea un poco sombría de la penitencia? En realidad, lo que la Iglesia nos propone es una ascesis moderada y positiva que va a desembocar en la paz interior y en horizontes de esperanza, que acompañan el gozo de la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Hermanas y hermanos:

1.  ¿Qué quiero decir con ascesis positiva? Algo así como una disciplina para el control de nuestros instintos y pasiones y para el ejercicio de las virtudes. La Cuaresma nos llevará de la mano por el camino de la Palabra de Dios, para que seamos plenamente conscientes de la fe que profesamos, y nos va a centrar en la persona de Cristo, en su mensaje y en el misterio de su muerte y resurrección.

2.  La sociedad en la que vivimos está llena de preguntas, de sufrimientos, de frivolidades. Los creyentes tenemos ya las respuestas. Estamos seguros de encontrar la verdadera luz para condimentar nuestra vida personal y social en Jesús resucitado. No existe otro camino que pueda ayudarnos eficazmente a salir del círculo que priva de sentido nuestra existencia y nos sumerge en el dolor. Jesús realizó un proceso personal en el cumplimiento de la Misión que su Padre le encomendó, y esa fue la propuesta de amor fraterno que nos hizo.

3.  El ejercicio cuaresmal de conversión a través de la oración, la penitencia y la caridad es, pues, el camino favorable para continuar con nuevas fuerzas y nueva ilusión el seguimiento de Jesús, y la única tarea importante por la que vale la pena gozar y sufrir. La Cuaresma que hoy comienza deberá motivarnos a vivir de cara a Dios, a superar la frivolidad y la superficialidad, a disponernos para alcanzar lo único necesario.

La ceniza con  que marcamos nuestra frente nos recuerda la caducidad de todo lo material, incluida nuestra propia vida, y el engaño constante que padecemos, sobre tantas cosas como ocupan vanamente nuestro corazón, sin que sean capaces de darnos paz. La ceremonia de la ceniza es una llamada a la conversión; esto es: a reconocer con espíritu de arrepentimiento la inhumanidad y la desorientación en que vivimos con demasiada frecuencia y perjuicio de nuestra felicidad, y orientarnos decididamente en la dirección positiva.

Todo nos lleva a preparar un corazón abierto y sincero y a purificar nuestras intenciones. La oración, el ayuno y el servicio a los demás, deberán ser esas prácticas cuaresmales que vivamos delante de Dios, teniendo como modelo a Jesús, que vivió enteramente para Dios y para los hombres.

Ash Wednesday (YEAR A,B,C)                                  

FAVORABLE TIME

We begin this liturgical time which is specially favorable for our spiritual growth - Lent. But, may we possibly have associated it with the gray idea of penitence? In reality, what the Church proposes to us is a moderate and positive climb that will lead to the interior peace and the horizons of hope that accompany the joy of the resurrection of our Lord Jesus Christ.

Sisters and Brothers:

1. What do I mean by positive climb? It's something like a discipline for the control of our instincts and passions... and the exercise of virtues. Lent will lead us by the hand to the way which is the Word of God, so we can be totally conscious of the faith we profess. Lent will center us around the person of Christ, His message and the mystery of His death and resurrection.

2. This society we live in is full of questions, sufferings, and frivolities. As believers, we have the answers. We are sure to find the true light to enhance our personal and social life in the resurrected Christ. There is no other way that can help us effectively exit the vicious circle that takes away the meaning from our existence and submerges us in pain. Jesus exercised a personal process in fulfilling the mission that his Father had given him, and that was the answer of fraternal love that He gave us.

3. The Lenten exercise of conversion through prayer, penitence, and charity is, then, the favorable way to continue with new strength and illusion the following of Jesus. It is the only important task that is worth joy and suffering. The Lenten Season we begin today should motivate us to live before God, and to overcome frivolity and superficiality, so we can focus only in reaching the only good that is necessary.

The ashes with which we receive on our foreheads reminds us of the shortness of everything material... including our own lives. As well as, the constant lie we suffer, over so many things that vainly fill our hearts because they don't give us peace. The ceremony of the ashes is a call to conversion... to recognize with a spirit of repentance the materialism and disorientation with which we live too frequently... so we can decidedly turn in the positive direction.

Everything leads us to prepare for an open and sincere heart and to purify our intentions. Prayer, fasting, and service to others, should be the Lenten practices to live before God, having Jesus as our model, who lived only for God and for men.

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